Dependiendo de nuestras necesidades habremos de contratar un préstamo u otro. Ahora bien, ¿cuáles son esas necesidades? ¿cuáles son las alternativas a un crédito? ¿cuándo debemos solicitar un préstamo y de qué tipo? Analizamos diferentes vías y situaciones para proporcionar a nuestros lectores los mejores consejos.

¿Cuándo debo solicitar un préstamo?


Cuando tengamos la certeza de poder reintegrarlo. Parece un razonamiento bastante lógico, pero desgraciadamente nadie está en situación de asegurar 100% su futuro y los estragos de la crisis han contribuido en tornar lo que antaño fuera un porvenir seguro en uno precario. Y ciertamente esta premisa, que habremos escuchado y/o leído más de una vez, se transforma en una ironía cruel, pues precisamente ninguna entidad concede préstamos a personas desempleadas, sin recursos o que vayan a finalizar en breve su contrato laboral. Luego recomendamos solicitar un crédito siempre y cuando tengamos la certeza de poder liquidarlo a corto plazo, esto es: no cuantías exorbitadas ni a plazos milenarios. Tampoco se recomiendo solicitar un préstamo para abonar otro de cuantía menor.

¿Qué tipo de préstamo debo solicitar?


  • logo con un billete de dolar inscrito en un círculo lila Préstamos bancarios: las líneas de préstamo tradicionales son aquellos que ofrecen las entidades bancarias a un interés relativamente aceptable. Dependiendo del riesgo del titular, el banco concederá el crédito o no. Podemos solicitar hasta 50.000 a 8 años, pero como ya recomendábamos anteriormente, suele ser más conveniente solicitar menores cantidades a liquidar en menor tiempo, como medida de precaución.

  • logo con un billete de dolar inscrito en monitor de ordenador Préstamos rápidos: sólo indicados en caso de acaecer un contratiempo inesperado. Este tipo de préstamos no requiere ni trámites burocráticos ni papeleo tedioso, pues se concede en pocos minutos sin llevar a cabo grandes comprobaciones sobre estado econónmico del solictante. Ahora bien, no sólo los intereses a sufragar son prohibitivos, sino peor aún las penalizaciones en caso de amortizar el préstamo en los plazos dispuestos (lo cual suelen ser semanas, máximo un mes).

  • logo con un unas flechas en dirección opuesta Préstamos entre particulares: los préstamos entre particulares son ciertamente más fáciles de conseguir y beneficiosos que los bancarios, pues suelen comprender una mayor flexibilidad tanto en las cuotas como en los plazos y el acuerdo nace directamente del pacto bilateral entre ambas partes. En cualquier caso, se recomienda ser especialmente minucioso tanto con el prestamista como con el prestatario, pues las estafas en este terrano se hallan a la orden del día.

  • logo con unas tarjetas de crédito inscritas en un círculo Tarjetas de crédito: si ya disponemos de una tarjeta de crédito, quizá sea mejor hacer uso de su crédito antes que solicitar un nueva préstamo al banco. Si bien es cierto que el %TAE aplicado a las tarjetas es, en todo caso superior al de los préstamos, y en varios productos representa incluso el doble: sobre el 20%TAE. Será mejor obtener el crédito vía tarjetas siempre y cuando podemos devolverlo mediante la modalidad de pago aplazado (revolving) y las cantidades no sean superiores a los 2000€ (dependiendo en todo caso de nuestros ingresos y posibilidades de devolver un préstamo en mayor o menor medida).

  • logo con unas tarjetas de crédito inscritas en un círculo Plataformas de Crowdfunding: es un tipo de financiación colectiva, llevada a cabo en muchos casos por plataformas regladas que hacen las veces de entidades bancarias (mediante controles de riesgo, estudios de morosidad, selección y aprobación de los prestatarios, condiciones, etc.) pero que, lejos de ser un banco, se presentan más bien como intermediarios entre deudores y prestamistas. Su función es aunar ambos colectivos en su plataforma, de manera que los usuarios puedan acceder a la liquidez que les hace falta y los inversores particulares obtengan rentabilidad con sus préstamos. Una ventaja remarcable es, por una parte, la facilidad del inversor para elegir en qué proyecto desea invertir sus ahorros, por otra parte, las condiciones e intereses más favorables y beneficiosos para los solicitantes. Entre algunas de las plataformas más destacadas mencionamos Zencap, Lendico, The Crowd Angel, álZate, etc.

Cuidado con las pólizas de seguros

En algunas ocasiones el producto crediticio viene acompañado de pólizas de seguros, a veces no deseadas, y de otros requisitos a cumplir en calidad de obtener todos los beneficios que se exponen en la oferta. Recomendamos aplicar especial atención en el caso de los seguros, pues habremos de correr con los pagos si firmamos, aún no habiendo solicitado los servicios.

Ojo: la Tae y el TIN

Los porcentajes Tae y Tin comprenden en su fórmula los intereses a abonar cuando solicitamos un préstamo. Ahora bien, el TAE incluye no sólo al TIN, sino los costos y comisiones de la entidad bancaria así como la propia vida del préstamo. Por lo tanto, es necesario que consultemos ambos parámetros por igual, ya que el TAE tiene caracter anual y el TIN sólo se aplica como concepto por depositar un dinero X durante un tiempo derminado que puede ser días, semanas, meses, años...

Realizar una visión de conjunto

Es de suma importancia llevar a cabo una visión de conjunto sobre el préstamo y detallada acerca de las cuotas mensuales finales a sufragar, esto es; la cuota real que pagaremos regularmente al término de cada mes, contando con todas las comisiones, los intereses y la parte proporcional del préstamo propiamente dicho.

Gastos fijos

Intentaremos que nuestros gastos fijos, incluyendo el crédito, no superen el 50% de nuestros ingresos. Si el préstamo es totalmente necesario, entonces no habría quizá otra opción, pero si se trata de un capricho, combiene no superar este porcentaje.

¿Interés fijo o variable?

El interés fijo nos asegura una cantidad estable a final de mes, la cual abonaremos independientemente de la marcha de los mercados, mientras que el interés variable es aquel que se aplica de acuerdo con un índice de referencia y un porcentaje diferencial (normalmente constante) en cada periodo.